Las marismas y el ser humano

Durante siglos, las marismas y lagunas interiores han sido consideradas terrenos improductivos. Esta idea errónea ha generado la desaparición irreversible de espacios naturales tan valiosos como las lagunas de La Janda (Cádiz), La Nava (Palencia) y Antela (Orense), además de cientos de hectáreas de marismas a lo largo de las costas ibéricas.

En otros casos, desecaciones parciales han creado pólderes, áreas de marisma transformada mediante la construcción de diques con el objetivo de ganar terreno para uso agrícola, principalmente para prados de siega, aunque en las zonas mejor drenadas se llega a producir maíz. Poseen unos canales y compuertas que permiten la salida del agua procedente de la lluvia y los arroyos, y a la vez impiden la entrada masiva del agua salobre del estuario. Al ser terrenos prácticamente planos, son propensos al encharcamiento cuando llueve.


Con el declive de la actividad rural en favor de la industrial, muchos de los pólderes fueron abandonados, transformándose, debido a la falta del mantenimiento que requieren, en prados encharcados de gran valor ecológico. Los pólderes peor drenados a veces son recuperados por la marisma en forma de carrizales. En cualquier caso, la rotura de los diques permite la entrada de la marea por lo que paulatinamente estos hábitats artificiales son erosionados y recolonizados por plantas y animales típicamente marismeños.


Un mayor conocimiento científico, así como la toma de una conciencia favorable a la conservación de los hábitats y la biodiversidad, ha generado un cambio de actitud en la opinión pública respecto a la conservación de estos ecosistemas acuáticos. Esto justificó la declaración en España de dos zonas húmedas relevantes como Parques Nacionales: Doñana (Huelva) en agosto de 1969 y Tablas de Daimiel (Ciudad Real) en junio de 1973.

Las bahías y rías cumplen un importante papel económico, ya que son las zonas donde una gran cantidad y variedad de peces pasan su período como alevines. Por ello, no deja de sorprendernos tanto tiempo y esfuerzo dedicados a la destrucción de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel, más si tenemos en cuenta que cumplen un importante papel económico en la zona, ya que este estuario es el lugar donde viven los alevines de los abundantes mules (Mugil sp.). Y los de algunas especies de gran interés comercial como son la lubina (Dicentrarchus labrax), el salmonete (Mullus surmuletus), la dorada (Sparus aurata), el lenguado (Solea vulgaris) y la anguila (Anguilla anguilla), además del salmón atlántico (Salmo salar), que sube hasta sus zonas tradicionales de desove en el curso alto del río Asón. Por ello su relleno o degradación genera un impacto inmediato en el sector pesquero local.

Además del impacto inmediato en el sector pesquero local, muchos mariscadores viven del aprovechamiento de diversos moluscos bivalvos, algunos muy apreciados como la almeja fina o amayuela (Venerupis decasata) y otros que lo son menos como el berberecho (Cerastoderma edule), la chirla (Venus aurea) y las navajas, muergos o morgueras (Ensis siliqua y Solen marginatus). Algunos crustáceos decápodos son importantes desde el punto de vista económico, es el caso de la esquila o quisquilla de arena (Crangon crangon) y del centollo (Maja squinado). También lo son las gusanas, que son anélidos poliquetos de los géneros Nereis, Arenicola y Nephtys, empleadas como cebo de pesca. En las marismas de Santoña, Victoria y Joyel es especialmente importante el marisqueo de la almeja fina.

El origen de las marismas

Las marismas se forman en los estuarios. Los estuarios (aestus = marea) son zonas de contacto del mar con los aportes de agua dulce de los ríos. Generalmente son las áreas más abrigadas del litoral y presentan aguas poco profundas, lo que unido a una salinidad intermedia, al aporte de gran cantidad de nutrientes a través de los ríos y a la influencia de las mareas, convierte al estuario en uno de los ecosistemas más interesantes y productivos de la Tierra.

En los estuarios, gracias a las especiales condiciones físicas que concurren, se desarrolla una gran variedad de bacterias que transforman la materia orgánica en nutrientes que, a su vez, son asimilados por el fitoplancton, las algas y las plantas vasculares, que sirven de alimento a una gran variedad de invertebrados (principalmente moluscos, crustáceos y anélidos) y a la avifauna, ya directamente o a través de los invertebrados.

Los estuarios de la costa cantábrica se formaron hace 15.000 años, al terminar la última glaciación, debido al aumento del nivel del mar que se produjo a consecuencia del deshielo parcial de los glaciares, que inundó el tramo final de los ríos. En los estuarios, el agua salada del mar se mezcla con el agua dulce de los ríos, dando lugar al fenómeno de la floculación, un proceso físico-químico por el que se forman agregados sólidos muy ricos en materia orgánica que se acumulan en el fondo. Cuando el depósito de sedimentos queda expuesto al aire durante las bajamares se forman las llanuras de fango. Si éstas permanecen emergidas durante el tiempo suficiente, comienzan a ser ocupadas por plantas vasculares, que aceleran el proceso de sedimentación y terminan por formar una marisma.

El suelo de las marismas contiene altas concentraciones de cloruro sódico (NaCl), es decir, sal común. Debido a la repulsión del ion sodio cargado positivamente (Na+), las partículas del substrato se distribuyen de forma uniforme y compacta. En consecuencia, se reducen los espacios de aire que puedan quedar en el suelo y se produce anaerobiosis parcial, es decir, falta de oxígeno. Por dicho motivo, a cierta profundidad ya no llega oxígeno al suelo. Este medio está ocupado por bacterias que, en lugar de oxígeno, utilizan compuestos de azufre para mantener activo su metabolismo y son las que confieren ese color negro tan característico al fango profundo, así como su desagradable olor a ácido sulfhídrico.

Historia reciente del Parque Natural de las Marismas de Santoña

Las marismas de Santoña se hallan rodeadas por los ayuntamientos de Laredo, Colindres, Santoña, Limpias, Voto, Bárcena de Cicero, Escalante y Argoños; las marismas de Victoria se encuentran junto a Noja; y las marismas de Joyel entre Noja y Arnuero.

El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel cuenta con una extensión total aproximada de 2.875 hectáreas de marismas y marjales subhalófilos, 1.900 de ellas corresponden al estuario y a las rías de Escalante, Argoños y Boo, 725 a las rías de Limpias y Rada hasta los puentes de Colindres, 150 a las marismas de Victoria y 100 a las de Joyel.

En las rías de Limpias, Rada, Escalante y Argoños, las aguas dulces, los sedimentos inorgánicos y la materia orgánica, principalmente de los ríos Asón y Clarín, se mezclan con las aguas marinas del mar Cantábrico que penetran con la marea alta por el canal de San Martín, entre la punta de San Carlos de Santoña y el puntal de Laredo.

Los redactores de la ley que declaraban las marismas de Santoña, Victoria y Joyel como Reserva Natural en marzo de 1992, también decidieron proteger las dunas de las playas de Ris, Trengandín, Berria y El Regatón. Desgraciadamente esta ley por sí sola no fue suficiente para protegerlas y más tarde, en agosto de 1993, el Tribunal de Justicia de Luxemburgo condenó a España por permitir el deterioro de las marismas de Santoña y obligó a las autoridades españolas a garantizar la protección legal y efectiva de las marismas. Para ello, fueron declaradas Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.), incluyendo en esta área protegida el total de la Reserva Natural, una amplia extensión de terrenos adyacentes, los encinares cantábricos de los montes Buciero, Brusco y Montehano, además de los acantilados marinos del Buciero.

Los problemas de conservación que han padecido las marismas de Santoña son debidos, en gran parte, a que están rodeadas por ocho ayuntamientos y que algunos de ellos tienen más de diez mil habitantes, que viven en gran parte de la actividad industrial, principalmente en Colindres y Santoña. Consecuencia de la cercanía de estos grandes pueblos y de la irresponsabilidad de sus gobernantes fue el intento de relleno de 80 hectáreas de marismas en Colindres y Laredo para la instalación de sendos polígonos industriales, motivo por el que la Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) en marzo de 1987 presentó una queja a la Comisión Económica Europea (CEE), que decidió la apertura de un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de las directivas relativas a la conservación de las aves silvestres.

Por otra parte, las marismas de Victoria se encuentran junto a Noja, pueblo que multiplica su población durante el verano, al igual que sucede en Laredo, localidad donde la construcción de viviendas para veraneantes redujo a la mínima expresión las más de 400 hectáreas de dunas, las más extensas de la costa cantábrica aún en la década de los cincuenta. Las urbanizaciones de Noja llegaron hasta el borde de las marismas de Victoria y a continuación se intentó su desecación, lo que llegó a provocar graves enfrentamientos entre propietarios de terrenos y ecologistas.

La sentencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo no fue suficiente para frenar la destrucción de las marismas de Santoña y, más de un año después de la misma, el incumplimiento de las obligaciones derivadas de este proceso estuvieron a punto de llevar a la Comisión Europea a abrir un nuevo procedimiento de infracción contra España que, si se hubiese resuelto en su contra, habría supuesto una multa que hubiera podido superar los 5.000 millones de pesetas. La amenaza de apertura de aquel procedimiento de infracción contra España fue el momento decisivo que marcó el punto de inflexión en lo que respecta a su conservación, y actualmente está generando la recuperación de decenas de hectáreas de marismas.

Por ejemplo, cerca de Santoña se han eliminado las cuatro piscinas que, con un presupuesto total de 170 millones de pesetas, se instalaron sobre 7 hectáreas de marismas para el cultivo de almejas. De los diques de las piscinas han quedado tres isletas con el objetivo de que sirvan como zona de reposo y nidificación de aves acuáticas, aunque es previsible que la acción de las mareas y las corrientes acabe por hacerlas desaparecer.

Además, han tenido que romper el dique que prácticamente cerraba las marismas de Colindres, abriendo un gran boquete a la altura del puerto de Colindres, y, durante el invierno pasado, han abierto varias entradas más de agua en el dique sobre el que se construyó la nueva carretera C-629, entre las localidades de Argoños y Santoña, con el objetivo de garantizar la influencia intermareal de las marismas del Dueso y Bengoa.

Este breve repaso de la historia reciente de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel nos obliga a recordar que han vivido tiempos difíciles. Por fortuna, la declaración del área como Reserva Natural y Zona de Especial Protección para las Aves y, todo hay que decirlo, las sentencias condenatorias del Tribunal de Justicia de Luxemburgo han frenado su deterioro e incluso ya se han recuperado bastantes hectáreas de marisma. Actualmente es un espacio natural protegido bajo la figura de Parque Natural.

Hay mucho por hacer, ya que aún quedan por restringir o impedir algunas actividades destructoras que implican movimientos de tierras, desecaciones, urbanizaciones, canteras y vertidos contaminantes. En este sentido, actualmente preocupa seriamente la cantera de Montehano y la proliferación de urbanizaciones en Argoños que tienen como destino ser utilizadas como segundas viviendas durante las vacaciones y los fines de semana. Pronto abrirá sus puertas un centro de recepción e información para los visitantes, pero aún faltan observatorios ornitológicos desde donde poder ver las aves a cortas distancias y sin molestarlas, además de un equipo de guías que informen y acompañen a los visitantes.

Para un análisis topográfico detallado recomendamos consultar los mapas del Servicio Geográfico del Ejército a escala 1:50.000 de Santander 19-4(35) y Castro Urdiales 20-4(36), y los del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:25.000 de Noja 35-II, Santoña 36-I y Laredo 36-III.

La flora y vegetación de las Marismas de Santoña

Las aguas salobres del estuario y las rías se genera por la mezcla de las aguas dulces, principalmente del río Asón, y las saladas que penetran con la marea alta por el canal de San Martín, entre la punta de San Carlos de Santoña y el puntal de Laredo.

Las plantas adaptadas a vivir en las condiciones de alta salinidad se denominan halófitas (de halos = sal y phyton = planta). Además de a la salinidad del suelo de las marismas, estas plantas deben hacer frente a la influencia de las mareas, que dan lugar a bandas de vegetación bien diferenciadas, en función de su adaptación a una mayor, menor o nula inmersión en las aguas salobres de los estuarios.

En la parte más profunda del canal de las rías, la hierba de mar (Zostera marina), en convivencia con algas, forma praderas sumergidas que sólo emergen en bajamares de mareas vivas intensas. Por encima, el porreto (Zostera noltii) forma unos herbazales menos densos que se descubren en bajamares de mareas vivas y moderadas, pero no en las muertas. El porreto es el alimento predilecto de la barnacla carinegra.

En un nivel superior, en zonas de inundación diaria durante las pleamares, se encuentran unos herbazales erectos constituidos por la Spartina maritima. Por encima de estos espartinales perennes, sobre substratos que quedan al descubierto en las bajamares se desarrolla la Salicornia ramosissima junto a la rabaniza de los soseros (Spergularia marina) y la sosa blanca (Suaeda maritima). Estas plantas son anuales, por lo que durante el invierno sólo quedan sus semillas.

Por encima de los salicorniales se instalan comunidades vegetales perennes. Algunas especies son capaces de soportar la inundación durante todas las pleamares, es el caso del salicor rastrero (Sarcocornia perennis), la verdolaga marina (Halimione portulacoides), el junco bastardo marino (Triglochin maritima), la acelga salada (Limonium vulgare) y el Aster tripolium.

Más arriba, sobre suelos que sólo se inundan en las pleamares de mareas vivas y siempre que luego no permanezcan encharcados, se hallan la sosa alacranera (Sarcocornia fruticosa), la verdolaga marina, la salsona (Inula crithmoides), la acelga salada, el junco bastardo marino, la Armeria marina y el cominillos (Spergularia media).

En zonas con menor influencia intermareal, la vegetación propiamente marismeña es sustituida por los marjales subhalófilos. En el nivel inferior, que sólo se inunda con mareas vivas muy acusadas se encuentran el junco marino (Juncus maritimus), acompañado por la acelga salada, la Armeria marina, el cominillos, el junco bastardo marino, el llantén marino, Aster tripolium, la verdolaga marina, el salicor rastrero y la arrastradera (Atriplex prostrata).

Sobre suelos con menor salinidad aparece una comunidad vegetal caracterizada por el apio (Apium graveolens) y la Cochlearia aestuaria, especie exclusiva de este hábitat y endémica del oeste de Francia y el norte de España. En los bordes de canales y charcas de aguas salobres se encuentra la juncia marina (Scirpus maritimus), y en zonas con aportes de materia orgánica se localiza la arrastradera y la acelga bravía (Beta maritima). En todos estos hábitats un arbusto de origen norteamericano, Baccharis halimifolia, se comporta como una especie de gran poder invasor, por ejemplo en las marismas de la ría de Boo y en las charcas de Montehano.

En zonas de menor influencia intermareal y con aportes de agua dulce se forman áreas palustres, constituidas por carrizales (Phragmites australis) y espadañales (Typha latifolia y T. domingensis), hábitat exclusivo de algunas especies de aves y refugio para muchas otras.

La construcción de diques y pólderes han desecado antiguos terrenos intermareales al oeste de las laderas de Montehano. Hoy en día aquí se encuentran algunas charcas rodeadas por carrizal y arbustos que se han configurado como la principal zona de nidificación del ánade azulón dentro de las marismas de Santoña.

En los juncales marismeños vive la rata de agua (Arvicola sapidus), presa potencial del armiño (Mustela erminea), al que también hemos observado en las marismas de Santoña.

La avifauna de las Marismas de Santoña

Estas marismas están catalogadas como Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.), Sitio Ramsar y Área Importante para las Aves en Europa. Para que un espacio natural obtenga su declaración como Z.E.P.A. debe superar unos criterios de selección. Las marismas de Santoña, Victoria y Joyel cumplen dos de los tres criterios que se tienen en cuenta. El primero de ellos es que alberga un total de 20.000 o más aves acuáticas en algún momento del año y el segundo es que esta área es utilizada por especies que se encuentran amenazadas en gran parte de su área de distribución europea.

En la ficha resumen de las marismas de Santoña en el inventario de Áreas Importantes para las Aves en Europa (código 024) se lee la siguiente descripción: "marismas litorales en la confluencia de varias rías; amplias extensiones de fangos intermareales y prados de vegetación halófita; pesca y recolección de marisco; numerosos pueblos en los alrededores. Junto a ello, los graves peligros que le amenazan: planes de industrialización que incluyen el rellenado de las marismas; proyectos en marcha de cultivos marinos en el interior de las marismas; carretera; vertidos urbanos e industriales; intensa caza furtiva; turismo incontrolado".

Dentro de las marismas de Santoña el número de especies de aves acuáticas varía según los años y los meses, con un mínimo en junio durante la época estival y un máximo en enero durante el invierno. Por otro parte, durante los meses más rigurosos del invierno estas marismas son uno de los espacios naturales más adecuados de la península Ibérica para la observación de especies procedentes del norte de Europa, siempre muy escasas. Así, hemos tenido la oportunidad de observar aves como el colimbo chico, el colimbo ártico, el colimbo grande, el somormujo cuellirrojo, el zampullín cuellirrojo, la barnacla carinegra, el porrón bastardo, el pato havelda, el negrón especulado, el porrón osculado y el gavión hiperbóreo.

En las marismas de Santoña inverna, excluyendo la avefría europea, una media de 2.200 aves limícolas de catorce especies distintas, siendo las más abundantes el correlimos común con unos 900 individuos el zarapito real con unos 700, el chorlito gris con unos 100 y, algunos años, la aguja colipinta con unas 250 aves. Por otro largo, invernan unas 4.200 anátidas de catorce especies, de ellas unas 3.000 son silbones europeos y 1.000 ánades azulones.

Por otro lado, actualmente inverna una población de unos 400 cormoranes grandes, en continuo aumento. Además de unas 1.400 fochas comunes, unas 1.100 avefrías europeas y numerosas gaviotas reidoras, patiamarillas y sombrías. En total, excluyendo los paseriformes, una media de 13.400 aves marinas y acuáticas invernantes de 44 especies distintas, las que han sido invernantes regulares en el período 1987-1992.
En las marismas de Santoña han criado al menos el ánade azulón, el rascón europeo, la gallineta común, la focha común, el chorlitejo chico, el andarríos chico, la lavandera boyera y el buitrón. Las cuatro primeras especies anidan en los carrizales de las marismas de Bengoa y de las charcas de Montehano, Treto y Escalante. El chorlitejo chico se reproducía en unos arenales cerca del puerto de Colindres, pero en 1989 destruyeron su hábitat de nidificación debido a los vertidos de limos y arenas dragados de la ría de Treto con el objetivo de conseguir una profundidad que permita el paso de los barcos pesqueros del puerto de Colindres. Este puerto hace sólo treinta años era un pequeño embarcadero debido precisamente a la escasa profundidad de esta ría.

Las aves marinas y acuáticas están adaptadas a los ritmos que marcan las pleamares y las bajamares, que determinan en gran parte el comportamiento de las aves en lo que al uso del espacio de las marismas se refiere. Con la marea baja se distribuyen sobre toda la superficie en busca de alimento, mientras que con marea alta muchas aves tienden a concentrarse en determinados puntos. Así, los limícolas lo hacen en grandes grupos en playas, diques y bordes de la marisma, momento en que las aves se dedican al descanso y los ornitólogos a su censo. Las ardeidas durante la pleamar descansan sobre árboles y diques, mientras que durante la subida de la marea estas especies, junto al cormorán grande, aprovechan para pescar los mules que comienzan a entrar por los canales de las marismas.

Respecto a la migración, el paso postnupcial u otoñal resulta más notorio que el prenupcial o primaveral, debido a que, tras la época de reproducción, los jóvenes del año se unen a los adultos en la migración postnupcial, mientras que en el prenupcial faltan todas las aves muertas durante la invernada y ambos pasos migratorios. Hay especies como la agachadiza común, el chorlito dorado europeo y la avefría europea que son irruptivas, lo que significa que su abundancia varía enormemente de unos años a otros, dependiendo al menos en parte de las condiciones climatológicas. Por ello unos años son muy escasas, mientras que pueden ser muy abundantes los años que se producen olas de frío en el norte y centro de Europa.

Agachadiza Común

La agachadiza común (Gallinago gallinago) es un migrante e invernante escaso, de septiembre a abril, quizás infravalorada debido a lo desapercibida que pasa en los juncales y otros hábitats donde inverna. Prueba de ello es que en un juncal de las marismas de la ría de Boo levantamos 12 aves el 27.01.94 en un recorrido de 50 metros. El censo de invernantes de enero más elevado fue de 58 aves en 1992 en el período 1987-1992; posteriormente, se censaron 200 el 10.12.96.

Águila Pescadora y Aguja Colinegra

El águila pescadora (Pandion haliaetus) es un migrante muy escaso. El paso postnupcial se produce en septiembre y octubre, y el prenupcial en abril. Por ejemplo, un ave el 28.09.97 en la ría de Treto.

La aguja colinegra (Limosa limosa) es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde julio y el prenupcial hasta abril. Por otra parte, es un invernante escaso e irregular, con 25 y 1 ave en los censos de invernantes de enero de 1988 y 1991, y ninguna en el resto del período 1987-1992. En fechas posteriores hemos anotado nosotros y otros ornitólogos cifras superiores: 100 aves el 27.02.94, 162 el 10.12.96, 60 el 05.01.97, 136 el 08.02.97, 100 el 24.01.98 e incluso más de 300; la mayoría de estas observaciones se han producido en las marismas de la ría de Boo.

Alca Común

El alca común (Alca torda) es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde septiembre y el prenupcial hasta marzo. También es escaso como invernante, con 3 aves en el censo de invernantes de enero de 1991 y ninguna en el resto del período 1987-1992. Además, una el 06.02.88, 2 el 28.10.95, una el 17.12.95, otra el 31.12.96, 2 el 19.01.97 y 2 el 16.12.97; la mayoría de las observaciones se producen en el canal de Hano y el puerto de Santoña.

Ánsar Común

El ánsar común (Anser anser) es un migrante común. El paso postnupcial se desarrolla desde septiembre y el prenupcial hasta marzo: Durante los pasos migratorios aves solitarias o pequeños grupos se posan para alimentarse y descansar. Por el contrario, es un invernante muy escaso, con 2 ejemplares de media anual y un máximo de 7 en el censo de invernantes de enero de 1987 en el período 1987-1992. Posteriormente, el resultado fue de 15 aves en el censo de invernantes de enero de 1997.

Ánsar Piquicorto

El ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus) es un ave accidental en España, pero a finales del mes de septiembre del año 2004 pudimos ver un bando de 16 ejemplares aquí.

Arao Común


El arao común (Uria aalge) es un migrante muy escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde agosto y el prenupcial hasta abril. También es un invernante muy escaso, con 4 y 1 ave en los censos de enero del 1990 y 1991, ninguna el resto del período 1987-1992 y 2 el 11.01.98.

Archibebe Claro

El archibebe claro (Tringa nebularia) es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde julio y el prenupcial hasta mayo, con un máximo de unas 50 aves el 15.04.95. También es un invernante escaso y casi anual, con 4 ejemplares de media anual y un máximo de 9 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992, 20 en el censo de invernantes de enero de 1997, 10 el 27.01.94 y 25 el 10.01.98.

Avefría Europea

La avefría europea (Vanellus vanellus) es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde septiembre y el prenupcial hasta marzo. Por otra parte, es un invernante muy común y casi anual, con 1.075 ejemplares de media anual y un máximo de 3.118 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992 y 4.835 en el censo de invernantes de enero de 1997. No obstante, la mayor concentración se produjo en el invierno de 1991 con 6.612 aves. El número de invernantes varía enormemente dependiendo de las olas de frío que se produzcan en el resto de Europa.

Cerceta Común

La cerceta común (Anas crecca) es un migrante e invernante común de julio a marzo, con 86 ejemplares de media anual y un máximo de 150 aves en el censo de invernantes de enero de 1987 en el período 1987-1992, y 210 en el censo de invernantes de enero de 1997; la mayoría en las charcas de Treto y en las marismas del Dueso y de la ría de Boo.

Cisne Cantor

El cisne cantor (Cygnus cygnus) es un invernante accidental. En el invierno 1991-1992 se produjeron algunas observaciones del ave estacionada en las marismas de Victoria, ya que venía hasta aquí con la marea alta en busca de alimento; por ejemplo, el 31.12.91 y el 04.01.92.

Colimbo Ártico

El colimbo ártico (Gavia arctica) es un invernante muy escaso de noviembre a abril. Damos a continuación el conjunto de las observaciones publicadas más las nuestras inéditas: un máximo de 10 aves en enero de 1981, 7 en enero de 1982, 5 en enero de 1983, un ave en enero de 1988, un cadáver el 20.02.88, 2 aves el 13.01.90, 2 el 16.01.91, 3 el 18.01.92, 2 el 19.01.97 en el censo de invernantes de enero de 1997 y una el 20.12.97. Se le localiza en los canales y las rías del estuario. Por ejemplo, en el canal de Hano.

Colimbo Grande

El colimbo grande (Gavia immer) es un invernante muy escaso de noviembre a mayo. Damos a continuación el total de las citas publicadas más las nuestras inéditas: un ave en enero de 1980, otra el 17.12.88, otra el 13.01.90, otra del 18 al 20.01.90, otra el 18.02.90, otra el 16.01.91, otra el 07.12.91, y otra el 21.02.93, 2 el 05.12.93, una el 16.01.94, otra el 17.12.95, 3 el 18.02.96, 2 el 01.12.96, una el 31.12.96, 6 el 19.01.97 en el censo de invernantes de enero de 1997, un máximo de 7 en el invierno de 1997, 6 el 06.12.97, 2 el 16 y el 20.12.97, 2 el 10 y el 17.01.98 y el 24.01.98, 2 el 02 y el 26.12.98, una el 03.01.99, 4 el 15.01.99 y 2 el 20.02.99 y el 13.03.99. Se le encuentra en los canales y las rías del estuario, principalmente en el puerto de Santoña, en el canal de Hano, en el que hay entre las rías de Argoños y Boo, y en las rías de Treto y Escalante.

Cormorán Grande

El cormorán grande (Phalacrocorax carbo) es un migrante muy común. El paso postnupcial se desarrolla desde junio y el prenupcial hasta mayo. También es un invernante muy común, con 218 ejemplares de media anual y un máximo de 429 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992 y 261 en el de enero de 1997. Con marea baja se posan en grandes grupos en el dique interior de las marismas de Colindres, en las rías de Treto, Argoños, de Boo y en el puerto de Santoña. Su número ha aumentado en los últimos años, ya que hasta 1982 ningún censo daba cifras por encima de 100 ejemplares, pero a partir de ese año, siempre ha superado el centenar de aves, con el máximo citado de 429 en 1992. La mayoría son individuos de la subespecie carbo, pero también se observan individuos de la subespecie sinensis; por ejemplo, 6 aves el 08.02.87 en la ría de Boo.

Cormorán Moñudo

El cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) en ocasiones excepcionales entran al estuario aves procedentes de la colonia que se localiza en los acantilados marinos del Buciero, donde nidifican unas 10 parejas.

Correlimos Común

El correlimos común (Calidris alpina) es un migrante muy común. El paso postnupcial tiene lugar desde agosto y el prenupcial hasta mayo. También es un invernante muy común, con 940 ejemplares de media anual y un máximo de 2.650 aves en el censo de invernantes de enero de 1991 en el período 1987-1992 y 2.160 en el censo de invernantes de enero de 1997. Hace unos años la población invernante era mayor, con 9.000, 5.000 y 3.500 aves en los censos de invernantes de enero de 1978, 1979 y 1980.

Cuchara Europeo

El cuchara europeo (Anas clypeata) es un migrante e invernante escaso, con 43 ejemplares de media anual y un máximo de 170 aves en el censo de invernantes de enero de 1988 en el período 1987-1992. Posteriormente, un máximo de 2.221 individuos el 04.12.94 en el conjunto de la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. La mayoría en las marismas del Dueso y de la ría de Boo.

Charrán Común

El charrán común (Sterna hirundo) es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla de julio a octubre y el prenupcial, menos notorio, en abril y mayo.

Chorlito Dorado Europeo

El chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria) es un migrante escaso. El paso postnupcial tiene lugar desde septiembre y el prenupcial hasta marzo. También es un invernante escaso e irregular. El número de invernantes varía enormemente dependiendo de las olas de frío que se produzcan en el resto de Europa. Se contaron 50 aves en el censo de invernantes de enero de 1987 y ninguna en el resto de inviernos del período 1987-1992. Posteriormente, 100 ejemplares el 31.12.96 y 33 el 19.01.97 en el censo de invernantes de enero de 1997. Sin concretar la fecha, hay una observación máxima de 446 aves en el invierno de 1991.

Chorlito Gris

El chorlito gris (Pluvialis squatarola) está presente aquí durante todo el año, siendo muy escaso durante le época estival. Es un migrante común. El paso postnupcial se desarrolla desde septiembre y el prenupcial hasta mayo. También es un invernante común y anual, con 134 ejemplares de media anual y un máximo de 300 aves en el censo de invernantes de enero de 1987 en el período 1987-1992. No obstante, se contaron 1.389 en el invierno de 1991 y 578 en el censo de invernantes de enero de 1997. Resultaba más escaso como invernante hace unos años, con tan sólo 0, 0 y 25 aves en los censos de invernantes de enero de 1978, 1979 y 1980. Se ha comprobado la presencia estival de 3 aves en julio de 1989.

Espátula Común

La espátula común (Platalea leucorodia) es un migrante escaso. Estas marismas son un área de importancia europea por acoger a más del 1 % de la vía de migración de esta especie de ave acuática gregaria, incluida en el Anexo I de la Directiva de Aves de la Unión Europea. Aquí se producen casi la mitad de las observaciones de bandos y se censan más de la mitad de los individuos que migran a través de la península Ibérica. Las observaciones máximas han sido de 110 aves el 19.09.93 y 128 en septiembre de 1996. También es un invernante escaso, con 9 ejemplares de media anual y un máximo de 21 en el censo de invernantes de 1991 en el período 1987-1992. A este respecto, hasta 1989 se censaban 6 ejemplares invernantes como máximo, pero en los últimos años suele haber de 10 a 20. Señalamos a continuación las observaciones invernales que hemos compilado: 4 aves el 17.12.88, 15 en enero de 1991, 16 el 02 y el 03.01.92, 18 el 03.01.93, 9 el 16.01.94, 11 el 27.01.94, 22 del 26 al 28.12.94, 16 el 17.12.95, 14 en los primeros días de enero de 1996, 24 en diciembre 1996, 20 el 05.01.97, 23 el 19.01.97 durante el censo de invernantes de enero de 1997, 18 el 10.01.98, 12 el 02.12.98, 18 el 26.12.98 y 14 el 15.01.99.

Focha Común

La focha común (Fulica atra) es un nidificante común en las pequeñas superficies de carrizal que hay en las zonas más resguardadas del estuario. Incluyendo las poblaciones nidificantes de las marismas de Victoria y de Joyel, se reproducen más de 80 parejas o, según otros autores, un mínimo de 200. Son lugares querenciosos las charcas de Treto, con 50 aves el 05.09.91, y las marismas de Bengoa, con 101 el 28.09.97. Además, es un migrante e invernante muy común, con 1.372 ejemplares de media anual y un máximo de 2.000 aves en el censo de invernantes de enero de 1987 en el período 1987-1992 y 588 en el censo de invernantes de enero de 1997. La mayoría de los ejemplares se concentran en la ría de Treto y, en menor medida, en las zonas de reproducción.

Garceta Común

La garceta común (Egretta garzetta) se encuentra presente durante todo el año. Es un migrante común. El paso postnupcial, muy común, se produce desde septiembre, con 90 aves el 15.09.95 posadas juntas en la isleta que hay entre las rías de Argoños y Boo, alcanzando su máximo en noviembre, con hasta 150 ejemplares. Es un invernante común, con 61 ejemplares de media anual y un máximo de 104 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992, y 130 en el censo de invernantes de enero de 1997. El aumento de los individuos invernantes ha sido espectacular. Hasta 1982 los censos máximos eran de 2 ejemplares y fueron siempre inferiores a 30 hasta 1986, aunque siempre superiores a esa cifra a partir de 1987, con un máximo de 130 en 1997. Se ha detectado la presencia escasa de aves estivales no reproductoras.

Garcilla Bueyera

La garcilla bueyera (Bubulcus ibis) es un invernante escaso y en rápido aumento. Por ejemplo, 3 aves el 16.01.94, una el 07.01.95, 8 el 04.12.96, 5 el 10.01.98, 11 el 17.01.98, unas 30 el 03.01.99 y un mínimo de 9 el 15.01.99.

Garza Real

La garza real (Ardea cinerea) se halla presente durante todo el año. Es un migrante muy común, sobre todo durante el mes de septiembre, con hasta 300 aves. Además, es un invernante común, con 55 ejemplares de media anual y un máximo de 94 en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992, y 96 en el censo de invernantes de enero de 1997. Esta población invernante se encuentra en aumento. No obstante, su número varía según las olas de frío que se produzcan en el resto de Europa. Además, se ha detectado la presencia escasa de aves estivales no reproductoras.

Gaviota Cana

La gaviota cana (Larus canus) es un invernante muy escaso. Un ave el 19.01.97 en el censo de invernantes de enero de 1997.

Gaviota Patiamarilla

La gaviota patiamarilla (Larus michahellis) se halla presente durante todo el año. Es un migrante e invernante muy común, con 1.500, 2.000 y 470 aves en los censos de invernantes de enero de 1987 1988 y 1992, aunque se ha estimado un total de 8.000 invernantes anuales. El censo de aves es difícil, ya que durante el día se desplazan hacia basureros en busca de alimento y, al atardecer, hasta sus dormideros localizados en islotes y acantilados.

Ostrero Euroasiático

El ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus) se encuentra presente escasamente durante todo el año. Es un migrante e invernante escaso y regular, con 24 ejemplares de media anual, con un máximo de 48 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-1992. Sin embargo, existen observaciones de 110 aves el 24.11.91, 82 el 05.12.93, un máximo de unas 200 el 21.12.96, 162 el 31.12.96 en la playa del Regatón y la misma cifra el 08.02.97.

Págalo Grande

El págalo grande (Catharacta skua) es un migrante común por la costas cantábricas. El paso postnupcial se desarrolla desde finales de agosto, alcanzando su máximo a principios de octubre, y el prenupcial hasta abril. Además, es un invernante escaso cerca de la costa, probablemente más frecuente unas pocas millas mar adentro.

Silbón Europeo

El silbón europeo (Anas penelope) tiene aquí un área de importancia europea por acoger durante la invernada a más del 1 % de una población diferenciable de esta especie de ave acuática gregaria. Se trata de una zona de importancia internacional para esta especie durante el invierno, con hasta 5.000 aves. Es un invernante muy común de septiembre a marzo, con 2.982 ejemplares de media anual y un máximo de 5.000 aves en el censo de invernantes de enero de 1987 en el período 1987-1992. Sin embargo, se estimó un máximo de 6.000 en el invierno de 1990. Posteriormente, 3.117 individuos en el censo de invernantes de enero de 1997, la mayoría se concentra en mitad del estuario con marea alta.

Somormujo Cuellirrojo

El somormujo cuellirrojo (Podiceps grisegena) es un invernante muy escaso de octubre a abril, principalmente en el canal de Hano. El conjunto de las observaciones en las décadas de los 80 y 90 se refieren a un ave el 05.12.87, otra del 12.11.88 al 07.01.89, otra el 29.12.88, otra de primer invierno el 05.12.93, un adulto el 16.01.94 y 2 aves una semana antes, un ave del 14.02.94 al 12.03.94, otra del 10.12.93 al 26.02.94, 3 el 17.02.94, 2 el 20.02.94, una el 10.10.94, otra de primer invierno el 05.12.94, otra también de primer invierno el 04.11.95, un adulto el 17.12.95, 2 el 02.01.96 y el 04.01.96, un ave el 14.01.96, un adulto el 27.12.96, un ave el 19.01.97 en el censo de invernantes de enero de 1997 y otra el 06.12.97.

Vuelvepiedras Común

El vuelvepiedras común (Arenaria interpres) es un migrante escaso. El paso postnupcial se produce desde agosto, con un máximo de 47 aves el 16.09.93, y el prenupcial hasta mayo. Además es un invernante muy escaso e irregular, con 50 aves en el censo de invernantes de enero de 1980, ninguna en los censos de invernantes de enero en el período 1987-1992, una el 10.01.98 y 2 el 15.01.99.

Zampullín Cuellinegro

El zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) es un migrante común. El paso postnupcial se desarrolla desde julio y el prenupcial hasta mayo. También es un invernante común, con 77 ejemplares de media anual y un máximo de 218 aves en el censo de invernantes de enero de 1991 en el período 1987-1992 y 174 el 04.12.976. Se le observa principalmente en el canal de Hano, aunque también en la ría de Treto, cerca del puerto de Santoña y en el canal entre las rías de Argoños y Boo.

Zampullín Chico o Común

El Zampullín Chico o Común (Tachybaptus ruficollis) es un nidificante escaso, con un total de 5-10 parejas reproductoras en 1998 en las zonas cubiertas por el carrizal. Además, es un migrador escaso, máximo en septiembre, con una media anual de 18 aves para este mes en el período 1987-1989. También es escaso como invernante, con 11 aves de media anual y un máximo de 30 en diciembre de 1988 en los censos de invernantes en el período 1987-1992. Posteriormente, 9 ejemplares en el censo de invernantes de enero de 1997 y otros 9 el 24.01.98 en las marismas de la ría de Boo.

Zarapito Real

El zarapito real (Numenius arquata) tiene aquí un área de importancia europea, acogiendo alrededor del 20 % de la población ibérica, y encontrándose presente durante todo el año. Es un migrante e invernante común, con 656 ejemplares de media anual y un máximo de 1.300 aves en el censo de invernantes de enero de 1989 en el período 1987-1992. Posteriormente, cerca de 2.000 el 31.12.96 y 1.383 en el censo de invernantes de enero de 1997. Se ha constatado la presencia estival de varias decenas de aves.

Zarapito Trinador

El zarapito trinador (Numenius phaeopus) se halla presente durante todo el año, siendo zona de importancia internacional durante el invierno, con hasta 350 aves. Además, es un migrante común y se ha constatado la presencia estival de varias decenas de aves.

LISTADO TAXONÓMICO DE LAS ESPECIES
DE LOS HUMEDALES Y COSTA DE CANTABRIA

Orden Gaviiformes

Familia Gaviidae

Colimbo chico (Gavia stellata)
Colimbo ártico (Gavia arctica)
Colimbo grande (Gavia immer)

Orden Podicipediformes

Familia Podicipedidae
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis)
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)
Somormujo cuellirrojo (Podiceps grisegena)
Zampullín cuellirrojo (Podiceps auritus)
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Orden Procellariiformes

Familia Procellariidae
Fulmar boreal (Fulmarus glacialis)
Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)
Pardela capirotada (Puffinus gravis)
Pardela sombría (Puffinus griseus)
Pardela pichoneta (Puffinus puffinus)
Pardela balear (Puffinus mauretanicus)

Familia Hydrobatidae
Paíño de Wilson (Oceanites oceanicus)
Paíño europeo (Hydrobates pelagicus)
Paíño boreal (Oceanodroma leucorhoa)

Orden Pelecaniformes

Familia Sulidae
Alcatraz atlántico (Morus bassanus)

Familia Phalacrocoridae
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis)

Familia Pelecanidae
Pelícano común (Pelecanus onocrotalus)

Orden Ciconiiformes

Familia Ardeidae

Subfamilia Botaurinae
Avetoro común (Botaurus stellaris)
Avetorillo común (Ixobrychus minutus)

Subfamilia Ardeinae
Martinete común (Nycticorax nycticorax)
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Garceta común (Egretta garzetta)
Garceta grande (Egretta alba)
Garza real (Ardea cinerea)
Garza imperial (Ardea purpurea)

Familia Ciconiidae
Marabú africano (Leptoptilos crumeniferus)

Familia Threskiornithidae
Morito común (Plegadis falcinellus)
Ibis sagrado (Threskhiornis aethiopicus)
Espátula común (Platalea leucorodia)

Orden Phoenicopteriformes

Familia Phoenicopteridae
Flamenco común (Phoenicopterus ruber)

Orden Anseriformes

Familia Anatidae

Subfamilia Anserinae

Tribu Anserini
Cisne vulgar (Cygnus olor)
Cisne negro (Cygnus atratus)
Cisne cantor (Cygnus cygnus)
Ánsar campestre (Anser fabalis)
Ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus)
Ánsar careto (Anser albifrons)
Ánsar común (Anser anser)
Barnacla canadiense (Branta canadensis)
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis)
Barnacla carinegra (Branta bernicla)

Subfamilia Anatinae

Tribu Tardonini
Ganso del Nilo (Alopochen aegyptiacus)
Tarro canelo (Tadorna ferruginea)
Tarro blanco (Tadorna tadorna)

Tribu Cairinini
Pato mandarín (Aix galericulata)

Tribu Anatini
Silbón europeo (Anas penelope)
Silbón Americano (Anas americana)
Ánade friso (Anas strepera)
Cerceta común (Anas crecca)
Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
Ánade rabudo (Anas acuta)
Cerceta carretona (Anas querquedula)
Cerceta aliazul (Anas discors)
Cuchara común (Anas clypeata)
Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris)

Tribu Aythyini
Pato colorado (Netta rufina)
Porrón europeo (Aythya ferina)
Porrón acollarado (Aythya collaris)
Porrón pardo (Aythya nyroca)
Porrón moñudo (Aythya fuligula)
Porrón bastardo (Aythya marila)

Tribu Somateriini
Eider común (Somateria mollissima)

Tribu Mergini
Pato havelda (Clangula hyemalis)
Negrón común (Melanitta nigra)
Negrón careto (Melanitta perspicillata)
Negrón especulado (Melanitta fusca)
Porrón albeola (Bucephala albeola)
Porrón osculado (Bucephala clangula)
Serreta chica (Mergellus albellus)
Serreta mediana (Mergus serrator)
Serreta grande (Mergus merganser)

Tribu Oxyurini
Malvasía canela (Oxyura jamaicensis)
Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Orden Falconiformes

Familia Accipitridae
Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus)

Familia Pandionidae
Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Orden Gruiformes

Familia Rallidae
Rascón europeo (Rallus aquaticus)
Polluela pintoja (Porzana porzana)
Polluela chica (Porzana pusilla)
Gallineta común (Gallinula chloropus)
Calamón común (Porphyrio porphyrio)
Focha común (Fulica atra)

Familia Gruidae
Grulla común (Grus grus)

Orden Charadriiformes

Familia Haematopodidae
Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus)

Familia Recurvirostridae
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
Avoceta común (Recurvirostra avosetta)

Familia Glareolidae

Subfamilia Glareolinae
Canastera común (Glareola pratincola)

Familia Charadriidae

Subfamilia Charadriinae
Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)
Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)
Chorlito carambolo (Charadrius morinellus)
Chorlito dorado europeo (Pluvialis squatarola)
Chorlito gris (Pluvialis apricaria)

Subfamilia Vanellinae
Avefría europea (Vanellus vanellus)

Familia Scolopacidae
Correlimos gordo (Calidris canutus)
Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
Correlimos menudo (Calidris minuta)
Correlimos de Temminck (Calidris temminckii)
Correlimos pectoral (Calidris melanotos)
Correlimos oscuro (Calidris maritima)
Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)
Correlimos común (Calidris alpina)
Correlimos falcinelo (Limicola falcinellus)
Correlimos canelo (Tryngites subruficollis)
Combatiente (Philomachus pugnax)

Subfamilia Gallinagininae
Agachadiza chica (Lymnocryptes minimus)
Agachadiza común (Gallinago gallinago)

Subfamilia Tringinae
Aguja colinegra (Limosa limosa)
Aguja colipinta (Limosa lapponica)
Zarapito trinador (Numenius phaeopus)
Zarapito real (Numenius arquata)
Archibebe oscuro (Tringa erythropus)
Archibebe común (Tringa totanus)
Archibebe claro (Tringa nebularia)
Andarríos grande (Tringa ochropus)
Andarríos bastardo (Tringa glareola)
Andarríos del Terek (Xenus cinereus)
Andarríos chico (Actitis hypoleucos)

Subfamilia Arenariinae
Vuelvepiedras común (Arenaria interpres)

Subfamilia Phalaropodinae
Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)
Falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius)

Familia Stercorariidae
Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus)
Págalo parásito (Stercorarius parasiticus)
Págalo rabero (Stercorarius longicaudus)
Págalo grande (Catharacta skua)

Familia Laridae
Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)
Gaviota enana (Larus minutus)
Gaviota de Sabine (Larus sabini)
Gaviota reidora (Larus ridibundus)
Gaviota de Bonaparte (Larus philadelphia)
Gaviota de Delaware (Larus delawarensis)
Gaviota cana (Larus canus)
Gaviota sombría (Larus fuscus)
Gaviota argéntea (Larus argentatus)
Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)
Gaviota groenlandesa (Larus glaucoides)
Gavión hiperbóreo (Larus hyperboreus)
Gavión atlántico (Larus marinus)
Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla)

Familia Sternidae
Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)
Pagaza piquirroja (Sterna caspia)
Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)
Charrán rosado (Sterna dougallii)
Charrán común (Sterna hirundo)
Charrán ártico (Sterna paradisea)
Charrancito común (Sterna albifrons)
Fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus)
Fumarel común (Chlidonias niger)
Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus)

Familia Alcidae
Arao común (Uria aalge)
Alca común (Alca torda)
Mérgulo atlántico (Alle alle)
Frailecillo atlántico (Fratercula arctica)

Orden Coraciiformes

Familia Alcedinidae

Subfamilia Alcedininae
Martín pescador (Alcedo atthis)

Orden Passeriformes

Familia Motacillidae
Bisbita costero (Anthus petrosus)
Lavandera boyera (Motacilla flava)

Familia Sylviidae
Buitrón (Cisticola juncidis)
Buscarla unicolor (Locustella luscinioides)
Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola)
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus)
Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus)

Familia Remizidae
Pájaro moscón (Remiz pendulinus)

Familia Emberizidae

Subfamilia Emberizinae
Escribano nival (Plectrophenax nivalis)
Escribano pigmeo (Emberiza pusilla)
Escribano palustre (Emberiza schoeniclus)



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